Un estilo muy personal

Hace tiempo decidí implantar un nuevo modelo negocio, una empresa sin grandes oficinas, mucho personal y los gastos que esto conlleva. Lo diseñé así para ser yo mismo y no mis empleados quien atendiera personalmente a un reducido número de clientes. Para no tener que enviar muchas informaciones y de cualquier calidad porque la facturación ahoga.

 

Pero sobre todo, lo diseñé así para poder estar con mis clientes, comer con ellos, soñar con ellos y vivir sus proyectos como los viven ellos.

 

Solo así podré ofrecerles mi dedicación de la forma más personalizada