Dr. López-Novoa (izq) y Dr. Carmelo Bernabeu (dcha)

Investigadores de la REDinREN, CSIC y CIBERER encuentran la proteína desencadenante de la preeclampsia en embarazadas y patentan la solución

 

La endoglina soluble tiene un papel fundamental en la génesis de las alteraciones hemodinámicas y renales que se observan en la preeclampsia. Este hallazgo científico ha sido posible gracias al trabajo colaborativo entre investigadores pertenecientes a diversas entidades, la Red de Investigación de Enfermedades Renales – REDinREN (Grupo de la Universidad de Salamanca), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER).

 

La preeclampsia es la forma más grave de hipertensión durante el embarazo y la segunda causa de mortalidad materna. Provoca daño en el endotelio (tejido que recubre el interior de los vasos sanguíneos), riñones e hígado. El mayor peligro para la madre es que desemboque en una eclampsia que da lugar a convulsiones y coma. En el feto también puede provocar complicaciones como retardo de crecimiento intrauterino, mortinatalidad y prematurez con sus
riesgos inmediatos y secuelas de por vida.

 

Cerca del 10% de mujeres presentan hipertensión en el curso del embarazo, cifra que alcanza hasta el 20 % en el caso de las nulíparas. La preeclampsia se caracteriza por la combinación de hipertensión arterial, proteinuria (elevados niveles de proteínas en la orina) y edemas (acumulación de líquido), todo ello usualmente en el segundo y tercer trimestre del embarazo. La preeclampsia afecta hasta un 5% de los embarazos en países desarrollados, siendo su incidencia todavía mayor en países en vías de desarrollo.

 

Por ahora no existe tratamiento efectivo para la preeclampsia y el procedimiento con que se actúa es realizar una cesárea o provocar el parto. Es muy importante que pueda diagnosticarse y tratarse rápidamente.

 

A pesar de que hay muchas investigaciones relacionadas con la causa y el mecanismo por el se produce la preeclampsia, su patogenia exacta es básicamente desconocida. Se piensa que está causada por substancias liberadas por la placenta y que actúan sobre los vasos sanguíneos de la madre y del feto.

 

El reciente descubrimiento de que en la preeclampsia se encontraban muy elevados los niveles de una proteína llamada endoglina soluble que incluso se utiliza para el diagnóstico de la enfermedad, llevó a los investigadores de la REDinREN, CSIC y CIBERER a investigar de forma más concreta el papel que esta endoglina desempeña en la preeclampsia. Su investigación va a ser publicada en Circulation, la revista científica de más impacto en el área de las enfermedades
cardiovasculares.
Coordinados por los Prof. Carmelo Bernabeu y José Miguel López-Novoa, han demostrado el papel fundamental que juega esta endoglina en la génesis de las alteraciones hemodinámicas y renales que se observan en la preeclampsia. Para ello utilizaron ratones machos modificados genéticamente para que tuvieran niveles muy elevados de endoglina soluble humana en sangre. Estos animales presentaron hipertensión, proteinuria y daño renal, todos ellos síntomas característicos de la preeclampsia humana. 

 

Trabajando colaborativamente, estos investigadores han encontrado también que niveles elevados de colesterol oxidado (oxisterol) tienen un papel importante en la liberación de la endoglina soluble a través de su unión a unos receptores específicos (receptores LXR) y la activación de una enzima llamada metaloproteinasa 14 (MMP-14) que es la responsable de la liberación de la endoglina soluble. Según comenta López-Novoa “Cuando se administran oxisteroles a ratones normales, se observa un aumento de la presión arterial y de los niveles de endoglina soluble en sangre. También hemos observado que el ratón transgénico tiene niveles anormalmente altos de MMP14 e hipertensión”.



 

Además de describir el mecanismo nuevo que puede explicar al menos en parte la causa de la preeclampsia, los investigadores de la REDinREN, CSIC y CIBERER plantean una nueva posibilidad terapéutica. Administrando un péptido que inhibe o anula la actividad de la enzima MMP-14 se impide también la hipertensión y el aumento de la endoglina soluble en ratones a los que se les administró oxisterol. Esta que podría ser la nueva forma de tratamiento de la preeclampsia, ha sido patentada por el CSIC y la Universidad de Salamanca.

La preeclampsia se asocia normalmente a hipoxia de la placenta, que, a su vez, produce un estrés oxidativo con aumento de la producción de radicales libres de oxigeno (RLOs). Estos, actuando sobre el colesterol producen una variedad de colesteroles oxidados denominados oxisteroles, que se unen a unos receptores denominados receptores LX, que, entre otras cosas activan una metaloproteasa de membrana (MMP-14) que corta la endoglina de membrana dando lugar a la liberación de endoglina solube, que es la responsable de la hipertensión observada.