Investigadores españoles encuentran cómo eliminar la Acanthamoeba que puede ocasionar ceguera en personas sanas que usan lentes de contacto

Dr. Jacob Lorenzo-Morales, Dr. José E. Piñero, Dña. María Reyes-Batllé, Dra. Carmen Mª Martín-Navarro, Dr. Basilio Valladares, Dña. Atteneri López-Arencibia.

Cuando las lentes de contacto no son convenientemente desinfectadas antes de usarse, la Acanthamoeba puede sobrevivir en el espacio entre la lente de contacto y el ojo. Al colonizar después la córnea, provoca una infección llamada queratitis amebiana que puede llegar a desencadenar ceguera en sujetos sanos. Hasta ahora no existían tratamientos capaces de erradicar Acanthamoeba sin causar toxicidad al epitelio corneal. Investigadores de la Red de Enfermedades Tropicales (RICET) perteneciente al Instituto de Salud Carlos III han encontrado una nueva estrategia, las estatinas habitualmente utilizadas para la hipercolesterolemia pero a dosis mucho menores.



 

Las amebas de vida libre del género Acanthamoeba son patógenos oportunistas en humanos. Las infecciones causadas por Acanthamoeba siempre se habían considerado poco frecuentes, pero en los últimos años debido sobre todo a una mejora en el diagnóstico y el conocimiento de estos patógenos, el número de casos está en constante aumento y además de forma lineal con respecto al número de usuarios de lentes de contacto. Entre el 85 y el 97% de las infecciones corneales (queratitis) por amebas se producen en usuarios de lentes de contacto.

 

El principal riesgo de infección es la falta de higiene en el mantenimiento de las lentes y sus estuches, pudiendo ocasionar que la Acanthamoeba se asiente entre la lente y el ojo, acabando por colonizar la córnea. Si esta queratitis ocular no se detecta y trata a tiempo puede desencadenar en ceguera en personas sanas, simplemente por el hecho de utilizar lentes de contacto.

 

Actualmente no existen tratamientos capaces de erradicar a estos patógenos sin causar toxicidad al epitelio corneal, debido principalmente a que estas amebas son altamente resistentes a agentes químicos y físicos. Por eso científicos de la RICET que desarrollan su trabajo en el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias perteneciente a la Universidad de La Laguna, abrieron una línea de investigación destinada a buscar principios activos capaces de eliminar a estas amebas y sus quistes, causando la mínima toxicidad para el paciente.

 

El tratamiento idóneo lo han encontrado curiosamente en las estatinas utilizadas para el tratamiento del exceso de colesterol (hipercolesterolemia), las cuales tendrían a partir de ahora una segunda aplicación como novedoso y potente tratamiento frente a las infecciones causadas por Acanthamoeba. Este hallazgo, que ha merecido ser publicado en la revista científica Antimicrobial Agents and Chemotherapy, es fruto de la investigación conjunta entre científicos de la RICET perteneciente al Instituto de Salud Carlos III, el Conway Institute de la Universidad de Dublin y la School of Biomedical Sciences de la Universidad de Edimburgo.

 

El mecanismo que las hace eficaces en esta patología se debe a que la Acanthamoeba tiene en su membrana una gran cantidad de ergosterol. Los investigadores de la RICET emplearon ARN de interferencia (ARNi) en cepas clínicas altamente patógenas de Acanthamoeba y demostraron que la inhibición mediante ARNi de la enzima 3-Hidroxi-3-metilglutaril–coenzima A (HMG-CoA)reductasa, tiene un gran potencial para el tratamiento de estos patógenos debido a que esta enzima cataliza el paso de mevalonato al ergosterol que abunda tanto en la membrana de Acanthamoeba.

 

La investigación coordinada por los Doctores Basilio Valladares y Jacob Lorenzo Morales[J3] , continuó con la valoración de cinco estatinas diferentes (fármacos empleados para el tratamiento de la hipercolesterolemia en humanos) con la finalidad de dilucidar su posible uso en el tratamiento de las infecciones frente a Acanthamoeba.



 

Por lo tanto y mediante este novedoso estudio, los investigadores de la RICET proponen una
segunda aplicación de las estatinas como un pionero y potente tratamiento frente a las infecciones oculares causadas por Acanthamoeba que puede desencadenar en ceguera por falta de higiene en las lentes de contacto.